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2. DE 1939 A 1956
En esta etapa la endocrinología empieza como disciplina a través de las enseñanzas que dejaron los profesores extranjeros cuando visitaron el Perú, por la docencia de profesores nacionales, que retornaron después de haber realizado estudios de especialización en el extranjero y la creación de Servicios de Endocrinología, en donde se comenzaron a aplicar los nuevos métodos de diagnóstico y tratamiento.
Las conferencias del Profesor Gregorio Marañón
El profesor Gregorio Marañón(10), que fue invitado por la Universidad Mayor de San Marcos para dictar el Curso de Endocrinología en Lima ( del 28 de agosto al 18 de septiembre de 1939); despertaría el interés por la endocrinología, al señalar la relación de la hipófisis con el hipotálamo (Lección I); que en elhipotiroidismo es muy precoz la hipocolesterinemia y de la utilidad del empleo de la tiroxina iniciando el tratamiento “con dosis mínimas y con mucha paciencia, hasta conseguir la tolerancia”. De la diabetes dijo: “esta enfermedad aumenta rápidamente… es ahí la importancia del diagnóstico precoz” (Lección VIII). Sobre el tratamiento de los estados hipogenitales, las hormonas testiculares son activas, sin embargo se deben usar con prudencia. “Toda insuficiencia gonadal es, en más o menos la medida, expresión de un trastorno pluriglandular; por lo tanto, está siempre abierta la indicación para las opoterapias completas” (Lección X).
La Docencia en la Facultad de Medicina de San Fernando
En al facultad de Medicina de San Fernando a partir de 1953, inicialmente la endocrinología fue señalada parcialmente en las Cátedras de Bioquímica, Fisiología, y Fisiopatología. En Clínica Médica de 4º año, el profesor Sergio Bernales hacía una clase sobre Acromegalia y diversos profesores deban algunas otras clases de endocrinología. En 1953 se hizo un cursillo extraoficial en la Cátedra Clínica Médica de 5º año que fue dictada por los doctores Adolfo Bisso y Nicanor Carmona y ante el entusiasmo manifiesto a esta nueva especialidad, al siguiente año por permuta, endocrinología se integró a la Cátedra Clínica Médica de 5º año, continuando los profesores nominados en el dictado de las clases.
Los Primeros Consultorios de Endocrinología
Los primeros consultorios y/o Servicios de Endocrinología que se establecieron fueron:
- En el Hospital de Policía, se estableció el Servicio de Nutrición y Endocrinología, en 1953, siendo su primer jefe el Dr. Darío Acevedo y luego fue sucedido por los doctores Alfieri Migone, Nicanor Carmona y Alfredo Ramírez.
- En el Hospital Obrero – hoy Almenara – (1953). El Dr. Edwin Vélez Roggero, quien había realizado sus estudios de postgrado en París, el fue asignado un consultorio para que atendiera los casos clínicos endocrinológicos. En los pocos años que se desempeñó como Jefe de Servicio logró mucho prestigio, lentamente falleció de forma súbita, encargándose del consultorio al Dr. Alfredo Piazza, quien era Jefe del Servicio de Enfermedades Metabólicas y Renales.
- En el Hospital de Enfermedades Neoplásicas (1953). El primer jefe fue el Dr. Javier Correa M. Posteriormente este servicio lo jefatura el doctor Abrahan Sterental y desde 1982, el Dr. Rolando Calderón.
- En el Hospital Loayza (1953), primero se implemento el consultorio de endocrinología que estuvo a cargo del Dr. Eduardo Ramírez del Villar y casi simultáneamente, se creó la Sección de Endocrinológica de instituto de “Biología Andina”, de la UNMSM, que estuvo a cargo del Dr. Javie Correa, que lo dirigió hasta 1961. Es importante señalar que el doctor Correa, se preocupó de orientar a sus alumnos hacia un campo particular de la endocrinología. Así, a Federico Moncloa lo interesó en la función suprarrenal, a Rolando Calderón en diabetología (sus tesis fue “Función Suprarrenal y Diabetes con Acromegalia”), a Róger Guerra garcía en los andrógenos sus tesis de bachillerato fue (“ Hipófisis, adrenales y testículos de cobayo a nivel del mar y en la altura”), a José Donayre y Luís Soldevilla en la endocrinología – ginecológica, José Alibrandi y Eduardo Pretell en tiroides y a Washington Rodríguez en la realización de exámenes de laboratorio hormonal de la endocrinología. En un acápite aparte, más adelante nos ocuparemos con más amplitud de este instituto.
Retornando con la atención médica del consultorio de endocrinología, con el tiempo al aumentar el número de consultas ambulatorias, se convirtió en servicio, Jefaturando, actualmente el Dr. José Solís.
- En el Hospital Militar Central (1954); su primer jefe fue Dr. Manuel Morante M., llamándose en ese entonces Sección de Endocrinología y Nutrición.
- En el Hospital “Dos de Mayo” (1955), el Dr. Adolfo Bisso, quien había realizado sus estudios de postgrado de Endocrinología en Canadá, le fue asignado un consultorio, más adelante nos volveremos a referir sobre este nosocomio.
El primer tratamiento de Hipertiroidismo con Thiouracilo y el uso de Radioisótopos.
El profesor Humberto Aste en el año 1945, empleo por primera vez en el Hospital Loayza el thiouracilo en una paciente hipertiroidea, con resultados magníficos y además fue pionero en introducir la técnica del yodo proteico, aprendida al lado de los autores Butles y Rigs, perfeccionándola los doctores Adolfo Bisso (1954) y Carlos Subauste (1956) que trabajó al lado de Torn en Boston.
En relación al empleo de yodo radioactivo para el diagnóstico y tratamiento, el Dr. Javier Correa Millar en el “Instituto de Biología Andina” (Hospital Loayza),en el año 1955, lo introdujo, y en agosto del mismo año en el Servicio de Medicina Nuclear y Radioisótopos del Hospital Obrero de Lima, Julio Bedoya P. iniciaría el empleo del I131. Luego en 1959 fue introducida en el Hospital Militar Central a cargo del Dr. Alfonso Pajuelo, en la Sección de Radioisótopos como dependencia del Departamento de Endocrinología y Nutrición de dicho hospital. También en los años sesenta se instalaron: la Sección de Radioisótopos en el Centro Médico Naval, e la FAP en 1961; en 1965 en el Instituto de Salud Ocupacional – Sección de Radioisótopos – a cargo del Dr. Herbet Villanueva Meyer, con experiencia adquirida en Alemania y España; en 1966 en el Servicio de Endocrinología de Hospital E. Rebagliati a cargo del Dr. Alfredo Pohl y en 1967 en el Hospital Cayetano Heredia a cargo del Dr. Raúl Sánchez.
La Ley Nº 9188
Burga Hurtado considerado la alta prevalecía de bocio, cretinismo y sordomudes en el departamento de Amazonas y, asimismo en otros lugares del país, logró que el Congreso de la República promulgara la ley Nº 9188 ( 30 – 09- 1940), lo cual se establecería la obligatoriedad del consumo de la sal iodada como método preventivo del bocio y sus secuelas.
Publicaciones
En 1939, Juan Voto Bernales, publica “A propósito de un caso de acromegalia (11): y en 1958, Juan Lastres, publica en la revista Archivo Iberoamericano de Historia de la Medicina y Antropología, Vol X, Contribución al estudio del bocio (Ccoto) en el Perú Prehispánico”. |